“Tanguito Mío: un musical bien guapito” visita Mar del Plata

El musical del director platense Gastón Marioni se presentará en la sala Piazzolla del Teatro Auditorium el próximo sábado 27 de septiembre a las 17 hs. El espectáculo, dirigido a grandes y chicos, realizará una única función en nuestra ciudad en medio de su gira nacional y luego de haberse presentado durante una temporada en el Teatro Maipo y el Teatro Argentino de La Plata.

Tanguito Mio“Tanguito Mío: Un musical bien guapito” es una original pieza que combina humor y atractivas interpretaciones para que la familia completa disfrute al compás del 2 x 4 de un sainete con ribetes de “Romeo y Julieta” pero del barrio porteño de La Boca.

Inspirado en el Buenos Aires de los años 30, su trama hilvana de modo inteligente los estereotipos del guapo, el tano, el marroquí y la turca. Así, entre tangos y milongas conocidas para los adultos y pegadizas para los niños, se enredan las situaciones y los espectadores transitan un viaje musical en el tiempo que a la vez que entretiene también educa.

“Tanguito Mío” atrapa por igual a grandes y chicos: los niños a partir de los 6 años pueden seguir la historia y disfrutarla, en tanto a los más pequeños les llamará la atención la puesta colorida, los bailes y ritmos. Una excelente puesta visual tiñe el escenario de magia y la belleza de su escenografía es acompañada por el uso de esferas luminosas, técnicas aéreas con arnés y la constante intervención de avioncitos de papel.

La obra cuenta con letras de Marioni y música original de Tato Finocchi. Ganadores del “Premio Nacional de Cultura 2012”, el “Premio ACE 2013” como “Mejor Espectáculo infantil”, cinco estatuillas en los “Premios Hugo 2012/2013” y galardonados con el premio mayor “Teatro del Mundo 2013” en el rubro teatro para niños.

Marioni, dedicado al rubro infantil hace más de 15 años, rememora en su musical la época en la que “se pedía la mano”, el cortejo era un arte y el amor un bien muy preciado. Su obra cobra vida en el recuerdo de un hombre que, decidido a vender una antigua propiedad de su abuelo donde existió un conventillo, descubre que esos muros guardan parte de sus lazos y de su propia identidad. Se trata de un homenaje a las generaciones pasadas que rescata la vida en aquellos años y narra la historia de amor que existió entre la hija de un inmigrante italiano y el hijo del dueño del conventillo porteño.