“Habemus” Gato Peters y su arte de secuenciar historias

 

Como cada temporada, el popular humorista Gato Peters se presenta en Mar del Plata con un nuevo espectáculo, “Habemus Gato” (Rían por mi)”,  todos los jueves a las 22 en el Teatro Melany del Centro de Arte RadioCity+Roxy+Melany ubicado en San Luis 1750,

Peters realiza una pincelada de la idiosincrasia argentina bajo la atenta mirada de un hombre que sabe hacer de los detalles, todo un arte. En “Habemus Gato”, este “standapero criollo” o como se conocía antes a los cuentistas o monologuistas, describe a través de sus historias, paisajes autóctonos que van de la llanura argentina, sus habitantes y los mitos de cada región.

“El armado de este espectáculo tiene la misma técnica que los anteriores. Se trata de buscarle el lugar en el texto, en el guion, a las historias que tengo para poner y suelo agruparlas por rubros”, comenta a ShowMardel, el Gato Peters. “Este año, empezamos hablando de los oficios. de los distintos oficios del campo y de los pueblos rurales. Me parecio que tenia anecdotas de esos rubros, asi las puse todas juntas. Y despues remato en un monologo en donde reflexiono sobre el paso del tiempo observado a traves de una peluqueria de hombres; y con uno en el que hablo de la parrilla de vegetales”, agrega.

Para su nuevo unipersonal, el Gato, referente único del humor nacional y campero, analiza con ironía la actualidad y las modas. Así surgen texto como la parrillada de verduras con “La parrilla no se mancha”; la comparación graciosa del paso del tiempo con lo que ocurre en la peluquería de caballeros; anécdotas de pueblo con “De gomerías y gomeros” o un accidentado festival de verano con “La fiesta del cascarudo”. También, los modismos coloquiales en “Formas de hablar de la gente”, las tradicionales anécdotas de personajes del campo entre otras historias, cuentos y monólogos a puro humor.

Su técnica para contar historias no es al azar, ya que tiene todo un proceso de elaboración. “Es un arte el que uno ha desarrollado para secuenciar las historias y combinarlas para que sean digeribles a la gente”, explica. “También le doy mucha vuelta a los textos, con la ayuda de mi mujer, que es profesora de lengua. Y me apoyo en la didáctica que desarrollé durante muchos años como docente”, añade.