“Piazzolla vivió sin darse cuenta que era un genio”

Luego de una ardua investigación sobre la vida y la carrera profesional del gran compositor e intérprete marplatense Astor Piazzolla, la escritora María Susana Azzi presentará este sábado 19 de mayo a las 11.30 en el nivel cines de Los Gallegos Shopping (Rivadavia 3050), un trabajo biográfico que lleva precisamente el nombre del autor de “Adios Nonino”. “Astor sacrificó todo por la música y era feliz arriba del escenario”, manifestó la autora a ShowMardel

A través de “Astor Piazolla” (El Ateneo), se darán a conocer los hábitos creativos de Piazzolla y la influencia que tuvo de otros músicos de tango, jazz y de la clásica quienes contribuyeron en su formación artística. Cientos de familiares, amigos y colegas de Astor Piazzolla fueron parte del libro aportando así al lector una intimidad conmovedora, más aún para quienes deseen conocer más detalles de su vida.

Durante su presentación en Mar del Plata habrá también música en vivo junto a Pablo Albornoz y Valentín Navarro, siendo una actividad con entrada libre y gratuita. Se ingresa por orden de llegada, hasta agotar la capacidad de la sala.

Como sociedad, debiéramos admitir que si bien podemos jactarnos de varios aciertos, uno de nuestros mayores defectos es el cuestionar a los ídolos o prodigios de distintas ramas. Y muchas veces cuando esa postura se logra revertir, ya es tarde para reconocerlo y hacerlo valer. Astor Piazzolla (1921-1992) fue un ciudadano del mundo. Durante gran parte de su vida, su música no fue considerada tango; hoy, no podría hablarse de este género sin él.

El libro que fuera calificado por la prensa internacional como “el registro más importante de la vida de Piazzolla que jamás haya sido escrito”, es el resultado de una profunda investigación de su vida personal y, en especial, de sus hábitos de composición e influencias, que sumaron a su genialidad una formación musical completa. Cientos de familiares, amigos y colegas de Piazzolla suman sus observaciones, aportando a la biografía una intimidad y una calidez únicas.

Antropóloga cultural, María Susana Azzi forma parte del Consejo Directivo de la Fundación Astor Piazzolla. Escribió para diversas casas discográficas argentinas y del exterior, colaboró en documentales para la RAI, Sony Classical y, con Mike Dibb, en Piazzolla in Portrait. Otros libros en los que contribuyó son Tango!, From Tejano to Tango: Latin American Popular Music, The Accordion on New Shores: The Power of Sound to Transcend Geographic Confines, Las poéticas del tango-canción. Rupturas y continuidades y En torno a 1810.

“Cuando me recibí de antropóloga, elegí la orientación cultural y decidí investigar sobre el tango porque siempre le intereso la inmigración europea en Argentina”, comenta Azzi a ShowMardel. “Mi visión del tango es desde la inmigración. porque fue una inmensa ventana socio-cultural, política económica, y musical, década tras década”, agrega.

En el prólogo de “Astor Piazzolla”, el gran violoncellista chino Yo-Yo Ma afirmó: “La música de Piazzolla es infinitamente apasionada, llena de anhelo y, al mismo tiempo, tremendamente contemporánea”. Esta biografía que María Susana Azzi viene a presentar en Mar del Plata, también lo es.

 

“Astor fue una persona que vivió sin darse cuenta que era un genio . Decía que tenia nada más que 3000 tangos en su cabeza. Hizo una mezcla increíble del tango con el jazz, la música clásica contemporánea, el candombe… Tenia una enorme capacidad de trabajo, una pasión por su música. Sacrificó todo por su música”, relata. 

La autora, a partir de su investigación, describe que Piazzolla “era feliz arriba del escenario”. “Los médicos le decían durante los últimos años de su vida, que no toque más, que se dedique a componer. Pero era su felicidad era tocar en vivo. Y así se lo veía en el escenario, como se contorsionaba con ese bandoneón, era como un bailarín. Tenia una fuerza impresionante”.

Asimismo, aporta un dato físico de Astor que tenía que ver con su forma de tocar, ya que la fuerza que tenía en sus manos era tal que “podía romper una nuez con sus dedos”. “Tenía algo de nacimiento, llamado, dedos de espárragos, que iban hasta la muñeca. Una flexibilidad ligamentaria, que mas allá de su genialidad, le permitió hacer todo lo que hacia con el bandoneón”.