Guillermo Cacace: “El público nos dice que la obra es sanadora”

La premiada obra “Mi hijo sólo camina un poco más lento” de Ivor Martinic, se presentará este el viernes 31 de mayo a las 21.30 en la sala Roberto J. Payró del Teatro Auditorium. “Nos dimos cuenta que teníamos entre manos algo muy importante para nuestra vida“, relató a ShowMardel el director de la puesta Guillermo Cacace.

Branko padece una enfermedad en la que día a día va perdiendo movilidad. ¿Cómo se inscribe esta situación en lo familiar? ¿Qué puede hacer él? ¿Qué pueden hacer los que lo rodean? En medio de esta realidad aparecen grietas por donde respirar otro aire.

La puesta, interpretada por Juan Tupac Soler, Paula Fernández Mbarak, Antonio Bax, Romina Padoan, Pochi Ducasse, Luis Blanco, Clarisa Korovsky, Aldo Alessandrini, Pilar Boyle, Gonzalo San Millán, Juan Andrés Romanazzi, bajo la dirección de Guillermo Cacace, es una coproducción del Festival Internacional de Dramaturgia (Europa + América), Centro Croata del ITI (Instituto Internacional de Teatro I), Apacheta Sala Estudio. Con el apoyo de EUNIC (European Union National Institutes for Culture).

“Cuando me encontré con esta historia, sentí que era lo que necesitaba dirigir. A veces uno dirige porque algún aspecto de la obra lo seduce, pero no la totalidad del material. Y en este caso, coincidió mi momento personal con el ofrecimiento de un texto que me permitía una entrada poética, un acceso a una zona de la teatralidad que me interesaba mucho”, comenta a ShowMardel, el director de la obra, Guillermo Cacace.

Y luego de ese primer encuentro, llegarían los ensayos, el estreno, y ya la obra tiene seis años de camino recorrido, con un público que los acompañó desde el Día 0. “Fue muy sorpresivo para el grupo todas las reacciones con el publico. porque en primer lugar empezamos con funciones de día, a las 11 y a las 14. Y con el tiempo, fuimos agregando, y fue pasando que las entradas se conseguían dos meses antes. Nos dimos cuenta que teníamos entre manos algo muy importante para nuestra vida. Estábamos haciendo lo que queríamos, y eramos correspondidos con el deseo de la gente”, agrega Cacace sobre los ecos que tuvieron de los espectadores, quienes además se sorprendían al saber que tanto el autor como el director no se relacionaron con alguna familia de características similares para inspirarse. “La gente nos dice que es una obra sanadora”, añade.