Abel Pintos regresó a Mar del Plata, y arrancó con la primera de las ocho funciones que realizará  en el Teatro Tronador. “Gracias por hacerme sentir como en casa”, dijo ante el público que colmó la sala con la euforia y energía que caracterizan los conciertos del bahiense que está presentando su nuevo disco “El amor en mi vida”.

“El amor en mi vida” fue la canción con la que Pintos arrancó el recital,  y no es casual que elija ese tema que titula a su último trabajo, ya que dedicó todo el primer bloque a una seguidilla de sus nuevas producciones como “Quiero cantar”, “Espejo”, “De mí, contigo”, “Tiene tu amor”, y “Vivir sin ti”. Pero aunque sean recientes, ya muchas de estas composiciones su público las hizo propias y las corea tanto como los clásicos del artista. Es una delicia escucharlos cantar así”, comentó, y resaltó además el acompañamiento de los marplatenses. “La ciudad reacciona siempre de forma apabullante conmigo”, destacó al recordar las visitas que hizo a la ciudad en distintos escenarios y épocas de su carrera.

Con “Cien años” comenzó un recorrido por sus anteriores discos, con temas como “El mar” y “El adivino”, seguido de los nuevos “De ida y vuelta” y “Nosotros”.

Acompañado por su banda de siempre (Ariel Pintos y Marcelo Predacino en guitarras, Alfredo Hernández en piano, Colo Belmonte en batería y Alan Ballan en bajo), se sumaron en esta ocasión las voces de las coristas Mery Granados y Antonella Giunta.

Los climas y ritmos del show de casi dos horas y media de duración van aumentando su intensidad, y después de “Ya estuve aquí”, “3” y “Tiempo”, llegaría el momento de la cumbia y el reggae con “El hechizo”, “Cuantas veces”, “Y la hice llorar”.

Un respiro después del bloque bailable llegó con “Motivos”, interpretado por Abel solo con su guitarra, pero luego se sumaría la banda para los potentes y rítmicos “Rayo de luz” y “Juntos”.

Después de una despedida que se sabía que no la era en realidad, regresaría con “Revolución”, “Como te extraño” y el final con el tema dedicado a su hijo Agustín, “Piedra libre”.

Único” se llamó uno de los discos en vivo de Abel, y define su estilo y marca en la música, ya que ha logrado un estilo y una interacción con su público que sólo se puede comprobar al verlo en directo. Su potencia y calidez vocal y carisma lo han instalado como uno de los cantautores más importantes de las últimas décadas.