¿Cómo elaborar y procesar un duelo? Cada uno tiene sus tiempos, sus formas, sus experiencias. Pero también existen los lugares comunes en las historias de amor. De los que dejan y los dejados… Cuando esto pasa, haya explicaciones o no, siempre habrá preguntas sin respuesta. Todo esto se pregunta y se responde, o al menos se lo intenta, en “…Y un día Nico se fue”, la comedia musical basada en la novela y experiencia personal del periodista y escritor Osvaldo Bazán, con música de Ale Sergi, coreografías y dirección de Ricky Pashkus.

La obra describe los diferentes estados por los que pasa el personaje de Osvaldo, desde su búsqueda del amor hasta encontrarlo y elaboración de la soledad. La historia plantea un conflicto particular, al ser una relación que se originó y desarrolló antes de la promulgación de la Ley de Matrimonio Igualitario en Argentina. Habla de los prejuicios del entorno y de los propios protagonistas hacia la homosexualidad y la nula –hasta ese momento- posibilidad de casarse y ser padres.
La elección de Ale Sergi para crear las canciones que le dan ritmo, color, humor y emoción a la obra no pudo ser más acertada. Con sus canciones de electropop en Miranda!, pasando por otras composiciones que ha realizado –como la Banda de Sonido de la película “Miss Tacuarembó”, con Natalia Oreiro-, Sergi ha demostrado su capacidad para contar y transformar en música las emociones y particularmente el desamor, con su particular toque de ironía, desfachatez e inocencia.
La música es una de las bases fundamentales de la obra, pero además, tiene situaciones y diálogos muy logrados como los momentos que reflejan las reacciones de las madres y entorno de los protagonistas ante la relación entre los protagonistas.
Las dinámicas coreografías y el colorido vestuario hacen que la puesta, que prácticamente no cuenta con escenografía, junto a las actuaciones, recree cada situación y logren que la imaginación del espectador la complete.
Marco Antonio Caponi (Osvaldo) y Tomás Fonzi (Nico) componen sólidamente esta pareja que luego deja de serlo, mientras que los personajes secundarios, interpretados por experimentados artistas de comedias musicales, demuestran su soltura en escena a la hora de cantar, bailar y actuar. En realidad, los personajes centrales requieren que sean, en el caso de Caponi, tosco, y más suelto por parte de Fonzi, pero sí se nota la menor formación en cuanto a lo vocal de ambos con respecto a sus compañeros.  Asimismo, la obra tiene logradas idas y vueltas que salen de la llamada quinta pared del teatro, que crean complicidad con el espectador.

“…Y un día Nico se fue” es una comedia divertida con tintes dramáticos que invita a reflexionar y repensar la sociedad moderna para entender el amor en todas sus formas.

 

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