Marcela Morelo compartió las “canciones elegidas” en su último recital del año, en el Teatro Güemes.

marcela moreloLos recitales suelen pasar por diversos climas. El rincón “desenchufado” o “unplugged” suele ser uno de ellos, generalmente cuando el concierto está por la mitad, para luego dar pie a un final bien arriba, con los hits que el público espera. Pero por algo decimos que es “generalmente”, ya que cada artista, según su repertorio y la parte de carrera que transita, arma su lista de temas, decide los arreglos y demás.
Marcela Morelo decidió que el público elija, y así nació el concepto de su recital “Canciones elegidas” que trajo a Mar del Plata este sábado 29 de noviembre, al Teatro Güemes. La cantautora repasó casi todo su repertorio, y comenzó su concierto, pasadas las 21:30 con un set acústico que arrancó con “Gotitas de amor”. “Rompiendo” las estructuras que mencionábamos al principio, creó un clima íntimo, pero a la vez festivo que fue en aumento.

“Esta tarde me enteré de algo. Que este teatro va a cerrar y mi recital será el último, así que es muy especial para mí, ya que es mi último concierto del año además”, comentó sorprendida y emocionada Morelo, refiriéndose al cierre del Teatro Güemes al final de la temporada. La próxima semana, comienzan las obras en la mencionada sala, por lo que en cuanto a recitales, el suyo habría sido el último.
Morelo LugoDesde aquel “Corazón salvaje” que la dio a conocer por su fusión de pop y folklore, Morelo ha transitado por diversos estilos dentro de la música, con baladas, pasando por temas dance, acústicos y hasta un álbum de versiones. “Luz del cielo”, versión del clásico de Mike Oldfield “Moonlight shadow” fue una de las canciones que hizo suya, y el público la festeja como un hit más. De ese disco –“Otro plan“- también recordó “Desde ahora” (“From this momento”, de Shania Twain) y “Tienes una amiga”(“You´ve got a friend”, de Carole King). Además de las canciones preparadas, espontáneamente respondía a los pedidos a capella, como así también aceptó un pedido personal, en alusión a su reciente casamiento con el productor musical Rodolfo Lugo. “Piquito, piquito”, pedía la hinchada, y respondió la solicitud con su reconocida timidez, luciendo los anillos además.
Cuando toma su charango, el clima festivo aumenta en cada recital de Morelo, y suenan hits como “Una y otra vez” y “La fuerza del engaño”, entre tantos otros. Pero no es el único instrumento con el que se luce, sino que sus solos de batería y timbales cada vez son más extensos y festejados, potenciados además por juegos de luces.
Luego de registrar al fervoroso público con las ya clásicas selfies, Morelo se despidió de Mar del Plata agradeciendo el apoyo de los marplatenses que han visto crecer a esta artista que provoca emociones y complicidad.

 

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