“Drácula, el musical” llega a Mar del Plata protagonizado por Juan Rodó y gran elenco para celebrar sus 25 años, desde su primera presentación en el Luna Park, en 1991. Será el viernes 8 de abril a las 21; el sábado 9 a las 19 y 22,30 y el domingo 10 de abril a las 20 en el Teatro Radio City. ShowMardel dialogó con Pepe Cibrián Campoy, el creador, junto a Ángel Mahler de esta obra que se ha convertido en todo un clásico.

pepe cibrianLuego de haber cumplido cientos de funciones en Argentina y el mundo, se ha presentado en España, Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay y habiendo recibido las ovaciones de millones de espectadores, el musical más emblemático de la historia del teatro argentino, sube a escena en una nueva puesta con un elenco encabezado por Juan Rodó en la piel del Conde Drácula, Josefina Scaglione en el rol de Mina y Luna Pérez Lening en la piel de Lucy. El resto del elenco locompletan: Nicolás Martinelli, Adriana Rolla, Gastón Avendaño, Damián Iglesias en los roles protagónicos.
“En un primer momento no lo elegí a Juan Rodó como Drácula”, comenta Cibrián. “Era otro actor muy talentoso quien lo iba a interpretar, pero no tuve con él la comunicación necesaria. Lo cierto fue que un mes y días antes de estrenar, decidí reemplazarlo por Juan, quien hacía el personaje de Jonatan. Nadie apostaba un peso por él, pero yo si creía en su trabajo. Se puso a ensayar como una bestia, porque es muy comprometido, estrenó él y hoy Juan es Drácula”, agrega.
“Drácula, el musical” revolucionó el género en nuestro país y realizó cinco temporadas en el estadio Luna Park de Buenos Aires (1991, 1992, 1994, 1997, 2000), dos temporadas en el Teatro Ópera, una temporada en el teatro Roxy de Mar del Plata (1993), una en el teatro Del Lago en Villa Carlos Paz (Córdoba), una en el Astral de Buenos Aires (2011) y cuatro giras nacionales (1992, 1998, 2004, 2007, 2011).
image001“Yo no elegí esta historia, sino que me eligió a mí”
– ¿Por qué eligió esa historia para contar por sobre otras? ¿Qué le llamó la atención?
Yo no elegí esta historia, sino que me eligió a mí. En 1991 estrené una obra musical como productor con mi madre, Ana María, “Las dulces niñas”. Fue maravilloso para mí, invertí lo que tenía, pero no fue nadie a verla. Entonces, en un momento de desesperación, un 15 de febrero, y con mamá enferma, se me ocurrió llamar a Tito Lectoure, responsable del Estadio Luna Park. Yo soy muy osado en eso. Fue muy gentil, y pensó que era mi padre el que lo llamaba. Quedamos en una entrevista para el día siguiente. Y luego pensé qué le llevaría a este hombre. Yo siempre hago y después pienso y me ha ido bien en la vida con eso. Me puse a pensar en personajes y se me ocurrió Drácula. No había leído la novela ni visto las películas, porque no me gusta la sangre, pero me llamaba la atención. En la reunión le conté la historia, y ya ni me acuerdo que le dije. Me pidió una semana para contestarme. Me reuní luego con su tía, que era la dueña, y me dijo que le cuente la historia. Le conté otra y por suerte Tito no tiene memoria… Le dije que necesitaba la contestación en el momento porque no llegábamos al 29 de agosto, fecha que me habían dado en el Estadio.
– ¿Qué significa Mar del Plata en la historia del musical, lugar en donde hubo decenas de presentaciones?
Mar del Plata significa algo que va mucho más allá del musical. Tenía 6 años e Iba todos los veranos al Hotel Nogaro, ubicado enfrente del ahora Teatro Atlas, que antes era Cine Nogaro. Después a mamá se le ocurrió hacer teatro, en el Colón y luego en el Odeon (ahora Carreras), que se quemó, y le ofrecieron una carpa. Y así no pararon de hacer temporada. Por lo tanto, el teatro en mi es intrínseco en Mar del Plata. Yo empecé allí. A los 18 años mi primer espectáculo fue en un garage de un edificio en construcción. Hice después mi primer café concert, “Mundo pobre querido”. También lo vi a mi hermano hacer “La novicia rebelde” en el Auditorium.
Drácula fue muy especial en Mar del Plata. Un evento de amor desde el principio. Un encuentro muy mágico. La ciudad implica historia muy calada en la mía propia. Más allá del placer de la ciudad y de conocerla turísticamente, es parte de mi vida.
“No se puede repetir lo que pasó con Drácula”
Protagonizado en su estreno y también posteriormente por Cecilia Milone (Mina), Paola Krum (Lucy) y Juan Rodó (Drácula), la obra ha sido vista por más de 3 millones de personas, no sólo en Argentina, sino también en Brasil (2000), Chile (1992 y 2007) y España (1994).
– ¿Por qué cree que se transformó en un clásico y cómo reacciona el público internacional con respecto al argentino?
Es imposible de analizar, porque te puedo decir que tiene tantos errores de dramaturgia… Porque no había tiempo y yo nunca había adaptado una novela y pensé que había que ser respetuoso con el autor. Luego empecé a ver las películas, y vi que todos hacían lo que se les daba la gana. Así que hice la mía. El romanticismo, el hecho que el poder deja el poder, la empatía con la soledad, la ilusión, las pérdidas, los reencuentros… Todo ello con la emoción, los reencuentros y toda esta cosa de belleza que suple la truculencia del ser humano.
Es irrepetible y absurdo de repetir. Creo que he hecho cosas mejores, pero no se puede repetir lo que pasó con Drácula.
En el extranjero, el público es muy gentil, pero el argentino es la gloria. Somos un pueblo muy generoso cuando algo gusta. No tengo que explicar nada en Argentina. Lo que me gusta es trabajar en mi país. Es muy cómodo. Me gusta vivir mi país. Lo demás me encanta, es agradable, no lo desvalorizo, pero me encanta acá.

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