Rodrigo Lussich estrenará “Escandalones en vivo” el sábado 2 de enero a las 22:30 en el Teatro Mar del Plata (Av. Luro 2335). Con canciones, anécdotas de su vida y los 5 escandalones,  Lussich tendrá además funciones el viernes 8 y el domingo 9 de enero. Localidades en venta en la boletería del teatro y por Plateanet.

Luego de estar como conductor del programa “Confrontados”, Lussich fue convocado por Jorge Rial para sumarse al staff de “Intrusos” en este 2020. “Surgió la posibilidad de incluir un segmento , con el riesgo que eso implica”, comenta Rodrigo a ShowMardel sobre el nacimiento de “Los escandalones”. “En general, los segmentos son difíciles de instalar en un programa establecido. Pero funcionó”, agrega. Y este caso, ocurrió que al poco tiempo del inicio del ciclo del programa, comenzara la cuarentena. “No se hablaba de otra cosa en la televisión que no sea del Covid 19. Así que el segmento se instalo muy fuerte, porque la gente estaba encerrada y necesitaba reírse un rato, ya que la característica tanto de la sección como del programa y de la obra de teatro, es el humor. El chimento es una excusa para hacer reír un rato. Es un momento de relajación y de entretenimiento”, describe.

-¿Cómo fue la adaptación al formato teatral?

El formato es otro, ya que está el público que termina de completar el círculo. Es un espectáculo televisivo en teatro e interactúo con una pantalla. No ha sido una adaptación muy difícil, ya que no está muy cambiado lo que pasa en la tele en cuanto al planteo original. Después, está la impronta de cada función, de la interacción, o lo que me vaya pasando a mí con la gente, y a través de la gente. Y todo sabiendo que ninguna función es igual a otra, que va a ir surgiendo, y muchas cosas se prueban con el público.

-Podría decirse que es como un recital, pero en vez de canciones, tenés que elegir los temas o figura a tratar…

No se me había ocurrido esa comparación, pero es como un recital de chimentos. Son canciones que le gustaron a la gente, y después veremos si piden un bis, y en cuál cantan más. El espectáculo arranca con un monologo mas standapero, autoreferencial sobre mí, y mi carrera. Y después, vienen los escandalones.

-Los cuentos que relataba Luis Landriscina se caracterizaban por tener un desarrollo muy gracioso, y en realidad, el remate casi no importaba, sino ese recorrido ¿En algún punto, es lo que ocurre con tus historias, no?

Es un poco la marca registrada de mi trabajo. Era fanático de él, porque nos quedábamos con mi abuelo escuchando sus cuentos. Y lo divertido era como lo contaba, como detallaba cada situación  y no tanto el remate. Y salvando las distancias, siempre traté de diferenciarme en cómo cuento las cosas. No te vas a ir del teatro diciendo que bueno lo que me entere acá, sino diciendo qué gracioso lo que hizo. O por ahí no, me tiran tomates… Pero la idea es que se rían. Sin ser pretencioso, porque con la risa hay que ser muy cuidadoso. Hay que tenerle respeto. No hay que ser soberbio con eso.