Se despide de Mar del Plata el actor Gerardo Romano con el unipersonal “Un judío común y corriente”, una obra escrita por Charles Lewinsky en versión en español de Lázaro Droznes, con funciones de miércoles a domingo 20:30 (excepto jueves) y sábados 22:30 en el Teatro Lidoy con una función agregada por el feriado de carnaval, el lunes 28 de febrero a las 20:30.

Ganadora de los Premios Estrella de Mar como Mejor Unipersonal y Mejor Dirección (Manuel González Gil), la obra que refleja el conflicto que debe resolver un judío alemán que vive en Alemania cuando recibe la invitación de un profesor de Ciencias Sociales de una escuela secundaria, cuyos alumnos, luego de estudiar el nazismo quieren conocer a un judío. Es entonces que el protagonista pasa revista a los principales puntos de argumentación por los que considera que no debe aceptar la invitación y de esa manera ilustra a la audiencia sobre la problemática contemporánea de los judíos fuera de Israel y sobre los problemas específicos que plantea para un judío la vida en un país cuya población vive bajo el peso psicológico de las consecuencias del nazismo.
La obra no está exenta de humor y a la vez es poseedora de un gran peso dramático, una carga emotiva acorde al tema, que abarca una historia sensible que permite que la memoria siga viva. Además, interpela al espectador todo el tiempo sobre cuáles serían los motivos para declinar una invitación.
“Un judío común y corriente” es el vehículo exacto para que Gerardo Romano vuelva a utilizar el formato de monólogo teatral, bajo la dirección de Manuel González Gil logran capturar el interés del público a lo largo de los 80 minutos de duración del espectáculo. La música original es de Martín Bianchedi y la sintética y a la vez realista escenografía de Marcelo Valiente, contribuyen también a lograr el clima necesario para que con un sencillo vestuario y sin otro aditamento que el de una apropiada iluminación.
Al finalizar la temporada en Mar del Plata, Romano continuará con funciones en Capital Federal, en el Teatro Chacarerean los sábados a las 20.